| Comercio
Agrícola |
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La apertura comercial es una realidad
para el sector agropecuario, se tiene en los anaqueles
de venta del mercado nacional, productos de calidad,
provenientes de países altamente eficientes,
competitivos y a precios accesibles. Además,
los gobiernos han venido promoviendo una serie de tratados
de libre comercio bilaterales, que favorecen y comprometen
aún más la apertura. Una apertura enfocada
a productos importados que compiten o complementan la
oferta nacional de productos agropecuarios o que sustituyen
el consumo de productos tradicionales.
Por otro lado existe un déficit
creciente de la capacidad productiva nacional de abastecer
la demanda interna de productos agropecuarios; como
por ejemplo los granos básicos tradicionales:
frijol, arroz y maíz. Esta demanda es complementada
o sustituida por producto importado a precios muchas
veces inferiores al de la producción nacional.
La realidad de la producción
costarricense es que esta no compite por costos que
redunden en precios competitivos ante la globalización
del mercado; incluso en el mercado interno.
Esto además se ve agravado porque
en muchos de los países desarrollados que promueven
la apertura comercial en el mundo, no han dejado de
subsidiar a sus agricultores, debido al costo político
que esto les representa a los gobiernos y al carácter
estratégico para el país en cuento a Seguridad
Alimentaria. Esto favorece que en el mercado se encuentren
productos agropecuarios como los granos básicos,
a un menor precio, pero por una interferencia en el
mercado como lo es el subsidio.
Por otro lado la pequeña y mediana
unidad productiva carecen de la tecnificación
y de las economías de escala que ofrezcan un
producto competitivo en costos o calidad; que permita
tener elevados márgenes de utilidad.
En el caso de los sistemas de producción
de gran envergadura, como las multinacionales que operan
en el país; en las actividades de la producción
de banano o de piña, han visto mermar sus ganancias
por razones de contracción del mercado de exportación
hacia este tipo de productos. Las causas de esta contracción
son la estrategia de los países importadores
de favorecer a países y territorios que fueron
colonias de estos; a la ves existe una gran competencia
entre países tropicales de América Latina,
por ofreciendo los mismos productos a menor costo.
Costa Rica tiene altos costos de producción,
debido a que se tiene una estructura de Cargas Sociales
muy por encima de los países de la región
centroamericana y sub-tropical de América del
Sur. Esto no debe significar que el país deba
bajar los estándares de la Seguridad Social del
habitante en Costa Rica; más bien orientar la
diferenciación de los productos nacionales desde
esquemas de democratización de la economía
y de la concertación social, que certifique que
el producto costarricense tiene además impacto
positivo en la estructura de redistribución de
la riqueza y en el sistema nacional de Seguridad Social.
En el caso del Café, esta claro
que la estrategia comercial que se ha implementado por
años, de vender materia prima sin un posicionamiento
de país o marca, está actualmente desactualizada.
La fuerte oferta mundial de café vietnamita de
calidad y costo menor que el costarricense, termina
por augurar una prolongada crisis del sector. Esto es
posible de superar únicamente si se logra diferenciar
la producción local por calidad y posicionamiento
de marcas de producto terminado, listo para los anaqueles
de los puntos de venta en los países consumidores.
De esto ya existen experiencias exitosas como es el
caso de COOCAFE: Consorcio de Cooperativas de Pequeños
y Medianos Caficultores; que comercializa a Europa marcas
que promueven el comercio "justo" y prácticas
amigables con el ambiente.
Costa rica debe dejar de seguir vendiendo
materias primas... Sé esta perdiendo la oportunidad
de vender productos listos para ser llevados a las estanterías
de los supermercados alrededor del mundo. Esto implica
desarrollar estrategias que brinden valor agregado a
la producción local, el estudio y adaptación
de los mecanismos de calidad que garanticen la INOCUIDAD
de los alimentos costarricenses alrededor del mundo,
donde quiera que se consuman.
En el caso del concepto de calidad de
la producción que puede diferenciar un producto
de Costa Rica en el mercado, es gracias al apoyo que
se viene dando por organizaciones como FAO, en la implementación
del Codex Alimentario en el país. Esto viene
a ser la implementación de un sistema de calidad
que garantiza la inocuidad de los alimentos producidos
bajo estándares internacionalmente reconocidos.
Así inicialmente, se estará tomando ventaja
de implementar un sistema de calidad e inocuidad de
alimentos que es reconocido en el ámbito global.
Luego, vendría a ser una barrera de entrada a
los mercados de destino de la producción agropecuaria
nacional ya superada por el sector productivo nacional.
También hay que señalar
que los procesos de certificación de origen de
los productos, permiten aprovechar el segmento de los
productos orgánicos. En el mercado internacional,
este segmento ha estado en una permanente expansión.
Esta es una gran oportunidad para el sector agropecuario
nacional; pues tiene precios por encima en un 20 - 30%
de los precios de productos convencionales. La demanda
creciente se ve favorecida con la importancia para el
consumidor de los mercados objetivos, de la preocupación
por el origen, inocuidad y contenido de residuos químicos
de los productos que se llevan a la mesa.
Por otro lado en FAO se cree que las
condiciones sociales en las que se desempeña
el sector productivo agropecuario nacional, permiten
tener recursos humanos con mayor motivación de
trabajo. Esto es necesario para desempañar el
reto del mejoramiento continuo en las unidades productivas
nacionales. Más si se hace desde una comparación
con las condiciones laborales de países vecinos
y competidores. Un buen ejemplo de esto es el proceso
de certificación social al que se están
sometiendo algunas compañías bananeras
en al Atlántico del país.
La situación actual de los precios
y las condiciones de exportación de los productos
tradicionales de Costa Rica tiene al sector de pequeños,
medianos y grandes productores ante una crisis. Pero
se puede hacer de la crisis, una oportunidad. Esta coyuntura
es importante para establecer mecanismos de acción
conjunta entre los gremios de productores y trabajadores
que permitan reflexionar y proponer propuestas novedosas
de Alianzas Estratégicas y Productivas para posicionarse
en el mercado. FAO viene acompañando este proceso
de Alianzas Productivas, propiciando espacios de encuentro,
análisis y discusión de propuestas dentro
del sector. Este proceso permite mirar experiencias
exitosas que sirven de orientación a sectores
que han confrontado entre sí y que tiene en las
Alianzas Productivas uno posibilidad de buscar soluciones
conjuntas.
La Representación de FAO
en Costa Rica considera necesario fortalecer y preparar
el sector productivo agropecuario nacional ante el proceso
de apertura y globalización de mercados.
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